Nosotros

Mi Mundo: nuestro mundo

La vida nos ofrece instantes irrepetibles, por ello son dos cosas que capturo con mi lente; primero lo inesperado, lo que sucede en la acción deportiva pero no cualquier deporte. Me encaminé hacia la Charrería, las Escaramuzas, los deportes de alto rendimiento y el Golf por ser estos disciplinas de mucha concentración, horas de esfuerzo y por lo cual me ofrecen profundas capturas. Lo segundo es la fotografía de autor, aquella que preparas con entelación, la que puedes discutir, impugnar, redimir o incluso perder ante la o los modelos, aquella fotografía que no es casual, inesperada o improvizada. Así que navego entre polos opuestos siempre 180º.

Estudio fotografía como un arte, pero nunca dejas de aprender, mucho menos de estudiar. Todos tenemos pasiones y pasatiempos, me apasiona la fotografía por ser arte, pero no es mi pasatiempo, por estas simples razones: los que no sabemos pintar, dibujar, trazar e ilustrar y deseamos representar al mundo solo contamos como alternativa con una cámara. Las cámaras tienen capacidades pero las buenas fotos las capturan los fotógrafos que saben usar las cámaras.

"¿Hay buenas cámaras? si; pero las buenas fotos las hacen los fotógrafos"

Así que captar la gallardía y el orgullo nacional de los Charros y Escaramuzas me llena como mexicano, ver que las tradiciones intangibles que son patrimonio no solamente de los mexicanos sino del mundo al que pertenecemos es mi motivación, además los deportes de allto perfil me impactan por su disciplina y concentración. Podemos observar a quienes están practicando y se puede sentir el dolor físico y emocional para alcanzar sus objetivos. Por último el "performance fotográfico" es una manipulación de la realidad, no es espontáneo, aleatorio o inesperado, es un lienzo que puedo llenar imitando a los artistas plásticos que tienen las habilidades que mi cámara me ayuda a plasmar.

Por el momento no me gustan los estudios de cuatro paredes, eso me enclaustra, me inunda, me satura, por ello salgo a la captura de la esencia del ser humano. Tengo todavía fe que en México habemos muchas personas buenas, que se esfuerzan, que tienen ese sentimiento de dar el todo por nada, que aún viven con los valores ancestrales, que reviven las tradiciones pero las preservan para las generaciones futuras.

Me han preguntado si soy buen fotógrafo, que si puedo ir a la "fiesta" (llámese Boda, XV años, Bautizo, Graduación) y mi respuesta es que busquen a un buen fotógrafo. Pero cuando me invitan a que capture una mangana a caballo, 100 metros de velocidad, un "hole in one" o un "performance" me atrevo a decir que soy bueno porque me apasiona, me motiva, quizá tanto como al que hace el esfuerzo, exuda su dedicación, vive su orgullo o ama transferir sus habilidades y valores al mundo y para mi eso es arte y lo quiero plasmar.

No soy infalible, no todo lo que hago es arte

Intentar decir que soy el mejor es pretencioso, osado y nada artístico. He tenido la fortuna de conocer a quienes con un celular capturan el todo de forma sencilla, como capturadas con una mega-cámara y por el contrario, he conocido a quienes cuentan con una mega-cámara última generación y sus capturas no comunican ningún sentimiento, sus tomas son planas, ordinarias, como hechas con un celular. Lo que hago me apasiona, cuando capturo no solo lo hago para un cliente, lo hago para mi, ese es el vínculo de los buenos fotógrafos: ver tu mundo que es el mismo que el mío.