Nuevas Normalidades

General - Comentarios -

COVID-19 nos ha enseñado inéditas formas de salud pública. 


Sin duda alguna este 2020 cambió por completo nuestra forma de percibir la salud pública. 

Ninguno de nosotros concebimos una pandemia de estas proporciones, las actividades se paralizaron, los servicios de salud estuvieron en crisis y el impacto emocional se presentó como un tornado, al grado de incredulidad de algunos sectores de la sociedad.

Por otro lado y sin minimizar el impacto a la salud, las actividades que cotidianamente realizamos cambiaron radicalmente, a manera de ejemplo los estudiantes dejaron de asistir presencialmente a las aulas, el sector de servicios tuvo que reducir su aforo, los trabajadores asistían con itinerarios diferidos pero sobre todo cambio la forma de convivencia al interior de la mayoría de los hogares.

El 2020 es un año de suma importancia para la Charrería Nacional, se cumplén aniversarios, se preparan para cambios de mando en su casa rectora y las y los jinetes se preparaban para la máxima justa: El Nacional. Aún con todo eso la Nueva Normalidad llegó y se quedó, tuvimos que adaptarnos a formas diferentes de higiene con la finalidad de frenar la pandemia, de luchar incluso contra inercias basadas en la ignorancia o producto de la desinformación.



Todo lo anterior impactó de forma contundente a la familia de la charrería, los lienzos y prácticas del deporte nacional entraron en un receso lleno de incertidumbre, solo por el hecho de cambiar el uso y costumbre de aplicar y conservar la sana distancia, usar cubrebocas y la constante sanitización de manos, cosas y los espacios de convivencia.

Sin embargo en las adaptaciones surgió el cambio hacia una cultura de protección a la salud individual y colectiva, se emprendieron acciones que la Charrería puso en en práctica de forma ordenada y la nueva normalidad comenzó a surtir efectos positivos,  porque al aplicar dichas medidas de salubridad se pudieron llevar a cabo las diferentes actividades para seleccionar a los representantes de las Entidades a la esperada fiesta Nacional. Cabe señalar que este deporte puso de manifiesto la disciplina y el cuidado de la salud por encima de cualquier interés personal. Los equipos de Charros y Escaramuzas son un deporte de familia, no se va solo al Lienzo Charro, se va acompañado del núcleo más sólido de la sociedad, así desde bisabuelos hasta bisnietos están presentes en las charreadas, porque es un deporte de identidad nacional, de orgullo y pertenencia, de arduo trabajo de familia y de sacrificios que solo la charrería entiende por derecho propio.


Me resta rendir tributo a las familias charras que sufrieron pérdidas de sus seres queridos, que aún y con todas las medidas para frenar al coronavirus, ésta enconada enfermedad se infiltró silenciosamente, arrebatandonos a mujeres y hombres que custodiaban la heredada tradición.

¡Viva la familia charra! Porque con ella se puede continuar preservando el orgullo y sentimiento de ser mexicano.

Compartir 

Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

7 + 9 =
Últimas entradas
Categorías
Ver anterior Ver siguiente